El equity es uno de esos términos que cualquier fundador o inversor en España acaba escuchando, pero pocos artículos explican qué implica realmente cuando la operación se estructura en territorio español: cómo tributa, qué deducciones existen y qué cambia con la Ley de Startups. En este artículo no solo explicamos el concepto lo hacemos con la capa fiscal y legal que necesitas antes de firmar un pacto de socios.
¿Qué es el equity?
El equity es el valor de la participación de un inversor en una empresa: en términos contables, la diferencia entre los activos y los pasivos de la compañía. Es también el nombre que reciben las operaciones en las que una empresa obtiene financiación cediendo una parte de su capital social en lugar de asumir deuda con intereses.
Para el inversor, el equity representa lo que recibiría en caso de liquidación de la sociedad, una vez saldadas todas las deudas. La entrada de capital por esta vía puede canalizarse principalmente a través de dos figuras: el Private Equity y el Venture Capital.
Private Equity vs. Venture Capital: diferencias clave
Private Equity
El Private Equity invierte en empresas maduras, ya consolidadas, que no cotizan en bolsa o están próximas a hacerlo. Los inversores normalmente fondos institucionales o grandes patrimonios adquieren participaciones relevantes, a menudo mayoritarias, buscando mejorar la rentabilidad de la compañía a medio-largo plazo. Son operaciones de importes elevados.
Venture Capital
El Venture Capital se dirige a startups y empresas en fase inicial con alto potencial de crecimiento. Los importes son menores, las participaciones suelen ser minoritarias y el riesgo asumido es mayor, a cambio de la posibilidad de un retorno muy superior si el proyecto triunfa.
La diferencia de fondo está en la fase de la empresa y en el perfil de riesgo: el Private Equity apuesta por la mejora de rentabilidad de un negocio ya probado; el Venture Capital apuesta por el crecimiento exponencial de un negocio que todavía tiene que demostrarse. Si tu empresa está valorando esta vía de financiación, conviene revisar antes qué estructura societaria encaja mejor con el tipo de inversor que buscas.
Fases de una inversión de equity
- Fase semilla: la empresa necesita capital para arrancar. Es la fase de mayor riesgo, con pérdidas de explotación habituales mientras se consolida el modelo de negocio. Muchas empresas en esta fase se apoyan en asesoría especializada para emprendedores para tomar las primeras decisiones societarias y fiscales.
- Fase de crecimiento: la empresa se aproxima al equilibrio de resultados y usa la inversión para escalar, en muchos casos con vistas a una futura salida a bolsa.
- Fase de expansión: la entrada de inversores está más profesionalizada, con fondos que buscan maximizar rentabilidad en compañías ya consolidadas. En esta fase es habitual formalizar la operación mediante una ampliación de capital.
Acciones comunes o acciones preferentes
La entrada de un inversor en el capital puede instrumentarse mediante acciones comunes —que priorizan el control sobre la empresa o acciones preferentes que priorizan la rentabilidad vía dividendo preferente. La elección entre una u otra forma parte de la negociación del pacto de socios y tiene implicaciones fiscales distintas que conviene revisar antes de firmar, idealmente con apoyo en finanzas corporativas.
Cómo tributa el equity en España
Esta es la parte que casi ningún artículo sobre equity explica, y que determina si una operación resulta o no rentable para quien invierte.
Deducción por inversión en empresas de nueva creación (IRPF)
Un inversor persona física que entra en el capital de una empresa de nueva creación puede deducirse en su IRPF un porcentaje de lo invertido. Con la Ley de Startups, esta deducción se amplió: el porcentaje de deducción pasó del 30% al 50%, y la base máxima sobre la que se aplica pasó de 60.000 a 100.000 euros. Es decir, invertir en una startup española puede generar una deducción fiscal notable en el IRPF del inversor, además del retorno esperado de la propia inversión.
Tributación del carried interest
Para los gestores de fondos de Venture Capital o Private Equity, el carried interest la participación en beneficios que reciben cuando las inversiones tienen éxito cuenta hoy con un régimen fiscal específico. Estos rendimientos se califican como rendimientos del trabajo pero se integran en la base imponible del IRPF con una reducción del 50%, lo que supone una tributación efectiva de aproximadamente el 23-27% según la comunidad autónoma, frente al tipo marginal que se aplicaría sin esta reducción. Este tratamiento exige el cumplimiento de una serie de requisitos, entre ellos un periodo mínimo de mantenimiento de las participaciones.
Stock options para empleados de startups
Cuando la entrada de capital se combina con planes de retribución a empleados mediante acciones o participaciones (stock options), el importe exento de tributación en el IRPF del empleado subió de 12.000 a 50.000 euros anuales, y el exceso sobre esa cifra no tributa de inmediato: se puede aplazar hasta que se produzca un evento de liquidez venta de la empresa, salida a bolsa o, como máximo, durante 10 años.
Impuesto sobre Sociedades para la empresa que recibe la inversión
Si la empresa que recibe el equity tiene la consideración de startup certificada por ENISA, puede beneficiarse de un tipo reducido del Impuesto sobre Sociedades y de aplazamientos sin intereses en sus primeros ejercicios con base imponible positiva, lo que mejora sensiblemente su situación de tesorería justo en el momento en que más la necesita. Una buena planificación fiscal desde el momento de la constitución ayuda a aprovechar estos beneficios sin sorpresas posteriores.
Aspectos legales a tener en cuenta antes de firmar
Una operación de equity no se cierra solo con la valoración de la empresa. Antes de aceptar una inversión conviene revisar, con asesoramiento jurídico y fiscal conjunto:
- El pacto de socios, que regula derechos de arrastre, acompañamiento, antidilución y salida de los inversores.
- El porcentaje de capital cedido, y su impacto en el control futuro de las decisiones estratégicas de la empresa.
- La estructura societaria más adecuada para recibir la inversión, especialmente si se prevén rondas posteriores; en algunos casos, constituir un holding empresarial facilita la gestión de futuras rondas y la entrada de nuevos socios.
- Los requisitos para mantener, si aplica, la certificación de startup ante ENISA, ya que perderla puede hacer perder también los beneficios fiscales asociados.
- La revisión previa de la empresa (Due Diligence), tanto si eres quien recibe la inversión como si eres el inversor: un proceso de Due Diligence fiscal detecta contingencias antes de que se conviertan en un problema tras la operación.
Preguntas frecuentes sobre equity
¿El equity es lo mismo que un préstamo? No. Un préstamo genera una deuda con intereses que hay que devolver. El equity no se devuelve: el inversor recibe a cambio una participación en la propiedad de la empresa, con los derechos y riesgos que eso conlleva.
¿Cuánto puedo deducirme por invertir en una startup española? Con la normativa actual, hasta el 50% de la inversión, sobre una base máxima de 100.000 euros anuales, siempre que la empresa cumpla los requisitos para ser considerada empresa de nueva creación.
¿Qué diferencia hay entre acciones comunes y preferentes a efectos fiscales? El tratamiento fiscal de fondo es similar en cuanto a ganancia patrimonial, pero la estructura de la operación (dividendo preferente, orden de cobro en liquidación) puede tener implicaciones distintas según cómo se articule en el pacto de socios. Conviene revisarlo caso por caso.
¿Necesito asesoramiento fiscal si voy a recibir una inversión de equity? Sí. La estructura de la operación determina tanto tu tributación futura como la de tus inversores, y un error en la redacción del acuerdo puede hacer perder beneficios fiscales relevantes, como la deducción del inversor o la exención en stock options.