.
0

Tasa Tobin: Impuesto sobre las transacciones financieras en España

El gobierno de Sánchez ha aprobado un impuesto sobre determinadas transacciones financieras.

En el Consejo de Ministros del mes de febrero, el gobierno de coalición de PSOE y Unidas Podemos se decidió introducir el Impuesto sobre transacciones financieras, conocido como la tasa Tobin. Este gravamen fue aprobado por el Congreso de los Diputados en fecha 31 de julio de 2020 y ahora se espera su aprobación por el Senado. Atendiendo al texto legislativo, es bastante seguro que el impuesto entrará en vigor en enero de 2021.

Según las estimaciones actuales, el gobierno con el nuevo impuesto espera obtener una recaudación de 420 a 850 millones de euros al año.

El gobierno quiere destinar este dinero para apoyar el sistema de Seguridad Social. Además, este gravamen está destinado a adaptar el sistema fiscal a la nueva realidad económica.

¿Qué es la tasa Tobin?

La tasa Tobin debe su nombre a James Tobin, un economista estadounidense que en su día fue premiado con el Premio Nobel de economía y quien en los años 70 proponía imponer un impuesto a cada transacción u operación financiera.

Este nuevo impuesto no es un invento del gobierno ni una excentricidad. La propuesta proviene de la Comisión Europea y ya estaba hecha en el año 2011 a los estados miembros de la UE, incluyendo España, como la respuesta a la crisis financiera.

Aunque varios estados estuvieron de acuerdo, en realidad el impuesto no fue implementado. Actualmente, hay discusiones entre los partidarios del impuesto que grava las transacciones y algunos estados como Alemania y Francia que persiguen una versión bastante reducida.

¿Cómo funciona el Impuesto sobre transacciones financieras?

El tipo impositivo fijo de las acciones españolas es del 0,2%. Este impuesto debe ser pagado mensualmente, y una declaración anual debe incluir todas las transacciones y pagos.

A este impuesto sólo están sujetas las acciones de las empresas con un capital de mercado superior a mil millones de euros. Las acciones de pequeñas empresas AG y las empresas no cotizadas en la bolsa no se verán afectadas por la implementación de este impuesto.

El impuesto debe estar pagado por el proveedor de servicios financieros que realiza la transacción.

Esto afecta a 34 de las 35 empresas del IBEX español.