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¿Cómo deberían afrontar las empresas una inspección fiscal en España?

Existen diferentes tipos de inspecciones fiscales realizadas por la Agencia Tributaria española. Las inspecciones se realizan para verificar que que una empresa haya pagado sus impuestos correctamente y en la cantidad correcta dentro de un período de tiempo determinado.

Anualmente se aprueba un Plan de Inspección que define la tipología de personas o entidades que serán inspeccionadas, los sectores de actividad a los que afectará y las características que tienen que cumplir. Sea cual sea el motivo de la inspección fiscal, es importante que la empresa conozca las medidas que debe tomar para afrontar la inspección y determinar su alcance.

Casi ningún otro campo del derecho es tan complicado ni controvertido en España como el tema de los impuestos, esto hace que sólo unas pocas empresas sobrevivan a una inspección fiscal sin un pago adicional. Solo si estás bien preparado/a podrás afrontar el procedimiento con suficientes garantías.

Inspección fiscal

La realización de una inspección fiscal puede ser de carácter general o parcial. Salvo que se indique expresamente lo contrario, suele tratarse de una inspección fiscal general.

Si se trata de una inspección fiscal parcial, la empresa dispone de 15 días para solicitar la ampliación a una inspección general. En caso de inspección general, una vez finalizada, ésta es ya definitiva para todos los períodos impositivos comprobados.

Medidas en caso de inspección fiscal

Una vez recibida la notificación, se deben tomar las siguientes acciones:

  • Verificación de la situación fiscal y el estado de los documentos contables y resto de documentación solicitada.

Esto permitirá identificar de antemano los posibles riesgos y, si es necesario, intentar resolverlos o reducirlos al máximo antes de presentar la documentación.

  • Revisión de operaciones o transacciones significativas.

Cuando se trata de operaciones de naturaleza especial (por ejemplo, reestructuración empresarial), es importante realizar un análisis exhaustivo de la transacción y su documentación.

  • Preparación de los documentos a entregar.

La preparación adecuada de los documentos que se entregarán puede facilitar la cooperación con la inspección.

  • Revisión de decisiones administrativas en procedimientos de inspección.

Las decisiones administrativas deben ser examinadas cuidadosamente antes de tomar cualquier decisión y también hay que evaluar muy cuidadosamente los efectos de aceptar o no el resultado de la inspección.

Ser inspeccionado

Aunque los inspectores, normalmente, se anuncian con anticipación, son muy curiosos y hacen bastantes preguntas. Piden y analizan los documentos y, generalmente, quieren conocer muchos detalles. Esto les cuesta tiempo y nervios a las empresas, y a veces también mucho dinero.

Las inspecciones fiscales son un buen “negocio” para las autoridades fiscales, porque incluso las grandes empresas con especialistas experimentados no siempre encuentran su camino a través de la jungla de las normas tributarias y de los criterios administrativos que pueden variar en función del objetivo recaudatorio. Si una empresa cambia o internacionaliza su modelo de negocio, se reestructura, es absorbida por otra, casi siempre estos procesos tienen consecuencias para las autoridades fiscales que, a veces, son difíciles de entender. El peligro acecha incluso en el caso de negocios realizados en el extranjero o en la aplicación del IVA.

El procedimiento de inspección fiscal puede ser bastante complejo para las empresas, por lo tanto es es aconsejable buscar el asesoramiento de especialistas en materia fiscal.

Hay que remarcar que no se debería afrontar una inspección fiscal sin el apoyo profesional y el asesoramiento de abogados y asesores fiscales españoles. Si está sujeto a una inspección fiscal en España, podemos ayudarlo con nuestra experiencia y conocimiento. Nuestro equipo de asesores fiscales estará encantados de ayudarle.