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Entender la due diligence fiscal

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La due diligence fiscal es un componente central de toda transacción comercial.

Es importante identificar los riesgos y datos fiscales que afectan tanto a la empresa como a su precio de compra.

Al adquirir una empresa, se pueden ahorrar muchos impuestos si se cuenta con un acuerdo bien estructurado. La due diligence en materia fiscal ayuda a determinar la mejor estructura y a su vez protege al comprador de posibles reclamaciones no deseadas.

Además de la due diligence fiscal, también puedes encontrar nuestros artículos sobre la la diligencia debida en general, así como sobre la diligencia debida comercial y la debida diligencia financiera.

¿Qué es la due diligence fiscal?

Al adquirir una empresa, el comprador suele asumir la responsabilidad de los riesgos fiscales del pasado. Por tanto, la due diligence fiscal tiene como finalidad presentar la situación fiscal de la empresa objetivo, identificar los riesgos fiscales y garantizar una estructuración fiscalmente óptima antes de realizar la transacción empresarial.

El enfoque de la due diligence fiscal se corresponde con el de una auditoría fiscal.

¿Qué abarca la due diligence fiscal?

La atención se centra en los riesgos, pero también en las oportunidades.

Sin embargo, su propósito principal y el más importante es descubrir los riesgos fiscales de la empresa objetivo. Los efectos fiscales, ya sean finales o temporales, son relevantes para la valoración de la empresa objetivo para determinar su precio de compra.

Además, la due diligence en materia fiscal debe permitir evaluar la política fiscal de la empresa objetivo. El hecho de que una empresa haya elegido un enfoque fiscalmente conservador o progresivo, suele indicar su perfil de riesgo.

Mediante la due diligence fiscal, el comprador también intenta evaluar los riesgos y protegerse contra una reclamación estableciendo cláusulas fiscales o garantías. Además, la due diligence fiscal deberá mostrar las posibilidades de una estructuración óptima de la propia compra, así como las oportunidades de una reestructuración posterior a la adquisición, para una mayor optimización fiscal.

Por último, pero igualmente importante, la due diligence fiscal también sirve para preservar las pruebas ante posibles litigios posteriores a la transacción, por lo que el expediente de los documentos fiscales puestos a disposición en la sala de datos desempeña un papel fundamental.

Etapas de la due diligence fiscal

El orden de la due diligence puede cambiar o incluir nuevas etapas y procedimientos en función de la actividad de la empresa objetivo. Pero lo más habitual es que el procedimiento siga este orden:

1) Análisis de la estructura jurídica y empresarial

En esta etapa se identifica la estructura de propiedad, si tiene sucursales, presencia en el extranjero o bien oficinas de representación. También se elabora una lista de personas interdependientes y autorizadas.

Además, se analizan las normas de fijación del precio de las transacciones y las normas de las eventuales empresas controladas en el extranjero.

2) Análisis de los contratos y las transacciones en curso

Una vez identificados con atención los riesgos de la primera etapa, los expertos deben revisar los contratos con empresas vinculadas e interdependientes. En esta revisión, es importante determinar el orígen de las transacciones.

3) Análisis normativo

La disponibilidad de la normativa sobre el cumplimiento de los impuestos suele ser una prueba del acto de buena fe por parte del contribuyente. Para identificar los riesgos, se analiza la estructura de las personas jurídicas y de los empresarios con los que se han establecido acuerdos formales, mientras que la empresa no ha necesitado sus servicios.

4) Análisis de la política fiscal y conclusión de la auditoría 

En esta fase se comprueba si la contabilidad se ajusta a la legislación fiscal, o si por el contrario se ajusta a leyes inefectivas, en cuyo caso las transacciones se considerarán arriesgadas.

5) Comprobación del estado de las auditorías fiscales y los procedimientos judiciales.

Las autoridades fiscales no están autorizadas a realizar dos o más auditorías in situ para el mismo periodo fiscal, excepto si es para una segunda auditoría. Por lo tanto, es un factor positivo para un comprador pasar una auditoría y tener procedimientos judiciales en caso de disputas fiscales. Esto reduce la probabilidad de nuevas disposiciones adicionales.

¿Cómo es el proceso de una due diligence fiscal?

Al realizar el proceso de due diligence fiscal, es aconsejable trabajar con cuestionarios y salas de datos del mismo modo que se hace en otros ámbitos; individualizando los cuestionarios estándar de antemano y definiendo los puntos de interés principales.

Esto debería evitar que el proceso de due diligence se alargue con demasiada información (posiblemente no esencial) y además ajustando los recursos externos e internos acorde al riesgo en el proyecto, que a menudo es crítico en cuanto a margen de tiempo.

A la hora de solicitar información, también es importante tener en cuenta qué consideraciones estratégicas intervienen en la decisión de compra.

Si también se adquieren unidades fuera del país y si existen planes estratégicos para aumentar las capacidades de producción en el extranjero, la due diligence debe centrarse en los métodos de fijación de precios de transferencia aplicados y su escalabilidad a la luz de la comparación de las condiciones de mercado.

Sin embargo, también es importante obtener una visión general del cumplimiento de las obligaciones fiscales del objetivo, por lo que se pregunta regularmente sobre el estado de la evaluación y las responsabilidades de las declaraciones de impuestos actuales (IVA, impuesto sobre la nómina).

¿Cómo se presentan los resultados de la due diligence?

Los resultados de la due diligence se resumen regularmente en un informe de due diligence fiscal.

Cada riesgo se describe brevemente de forma verbal y se cuantifica lo mejor posible, y luego se marca con un color:

  • verde = riesgo bajo
  • amarillo = riesgo medio
  • rojo = riesgo alto

De este modo, se pueden resumir y priorizar las conclusiones a corto, medio y largo plazo.

A corto plazo, los resultados de la due diligence deben utilizarse para negociar las cláusulas fiscales del acuerdo de compra, pero también deben servir de base para la estructura óptima de la transacción y básicamente establecer, quién adquiere qué.

Dado que a menudo se acuerdan exenciones fiscales, es importante definir con precisión tanto periodos de exención, como también los posibles tipos de impuestos de riesgo, así como los propios tipos de impuestos.

Si, por ejemplo, se asumen riesgos por distribución de beneficios ocultos, a menudo no basta con una exención hasta la fecha de corte, sino que deben incluirse también en la exención fiscal los períodos hasta la fecha de ejecución.

Lista de comprobación de la due diligence fiscal

Esta lista de comprobación ayuda a recopilar documentos importantes para la clásica due diligence fiscal. También te ayudará a identificar las áreas de riesgo más comunes.

  • Estados financieros anuales y balances fiscales de la empresa de la OPI (oferta pública inicial), incluidas las empresas del grupo, los informes de gestión y otros documentos explicativos, como informes de auditoría, etc., correspondientes a los ejercicios que aún no han sido objeto de una inspección fiscal.

En el caso de las sociedades filiales, el balance fiscal incluye también los balances suplementarios y especiales junto con las notas explicativas.

  • Copias de las declaraciones fiscales y de las actas de liquidación del impuesto de sociedades, del impuesto sobre actividades económicas, del impuesto sobre el volúmen de negocios y de la determinación uniforme y separada de los beneficios de las sociedades filiales correspondientes a los ejercicios que aún no han sido objeto de una auditoría fiscal.
  • Copias de los cálculos fiscales correspondientes a los ejercicios económicos para los que aún no se ha preparado o presentado ninguna declaración de impuestos. Detalles sobre las provisiones fiscales en los estados financieros anuales, incluida la conciliación con los cálculos fiscales subyacentes.
  • Información sobre el estado de las auditorías fiscales (informes de auditoría fiscal, etc.).
  • Información sobre el estado de los procedimientos de litigio fiscal (procedimientos de oposición y tribunales fiscales) y procedimientos de información vinculante.
  • Información sobre el estado de los traslados de pérdidas y las restricciones, que deben observarse en términos cualitativos y cuantitativos.
  • Información sobre la situación de las unidades fiscales. Suministro de, por ejemplo, acuerdos de transferencia de pérdidas y ganancias, su registro y documentos sobre la aplicación de los grupos fiscales.
  • Información sobre la estructura de financiación de las empresas.
  • Presentación de la organización accionarial de los últimos siete años, incluyendo una descripción de las medidas de reestructuración adoptadas.
  • Información sobre las relaciones de servicio con las empresas del grupo (documentación sobre precios de transferencia, etc.).
  • Información sobre las relaciones de servicio con los accionistas significativos y la dirección.
  • Información sobre los pagos de dividendos y cánones, incluyendo copias de las declaraciones de retención o certificados de exención.
  • Información sobre las actividades en el extranjero de la empresa y las empresas del grupo, incluida una descripción de los establecimientos permanentes.

Si necesitas asesoramiento sobre la due diligence fiscal, ponte en contacto por correo electrónico o por teléfono con nuestros asesores fiscales en Barcelona